Köpskam, el nuevo movimiento que está creciendo en Suecia

Cada vez existe una mayor concienciación medioambiental entre los consumidores y han aumentado las alternativas para comprar y vender ropa de segunda mano, una opción más económica y sostenible con el planeta. Como detalla la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), desde el año 2000 se ha duplicado el consumo de prendas de ropa, pero todo ello conlleva un gran coste ecológico. 

«La industria de la moda oculta su verdadero impacto al cambio climático porque es responsable del 10 % de las emisiones de CO2 mundiales, más que los vuelos internacionales y el transporte marítimo juntos», detalla la OCU. De hecho, para fabricar una camiseta de algodón se requieren 2.700 litros de agua, que es la misma cantidad que consume una persona en dos años y medio.

¿En qué consiste este comportamiento?

Para disminuir el impacto medioambiental han surgido multitud de iniciativas y en Suecia está creciendo un concepto conocido como Köpskam. Hace referencia a la «vergüenza de irse de compras sin que exista una necesidad real«, detalla la organización. Se trata de un comportamiento en el que prevalece la responsabilidad individual frente a la presión de la industria y la publicidad por consumir. 

«Empezamos a tener algunas alternativas circulares para alargar la vida de estas prendas, y la segunda mano es una de las más sencillas, divertidas y económicas», indican.

¿Cuáles son las alternativas en España?

Pero, ¿cuál es la situación en España en comparación con los países de nuestro entorno? Los consumidores del norte de Europa disponen de más opciones que en España en cuanto a ropa de segunda mano. En Reino Unido hay más de 11.000 tiendas de este estilo y en España rozan las 250. «Pero la tendencia es claramente creciente: en los centros de las ciudades no es raro encontrar tiendas vintage de ropa usada»

www.cabracadabravintage.com

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